¿Burbuja de clásicos?

Añado estas opiniones, que no me atrevo a llamar consejos, en agosto del 2015.

Hace seis meses que escribí el artículo de coches ochenteros en los que invertir, que es el más leído de este blog con mucha diferencia. Ese artículo lo escribí sobre mis experiencias personales con una lista de coches que había hecho tiempo antes y que llevaba tiempo siguiendo para comprar uno si surgía una buena oportunidad.

Ferrari 348 - 1 -500

Pues bien, di en clavo. Especialmente con los más caros, como los Ferraris 328 y 348 (lo sé, eso era fácil preverlo), y también con el M3 E30,  cuyo precio está subiendo de forma disparada e impulsando al de la siguiente serie, la E36. Pero tanto que me hace pensar que estamos metidos en una burbuja.

Como dice el dicho sobre comprar acciones: sé que hay que hay que vender cuando escucho a la portera hablar de bolsa. Y con al menos cinco programas en televisión sobre compra y venta de coches más o menos clásicos, con conocidos a mi alrededor que me preguntan sobre invertir en coches sin tener ni idea, o peor aún, con personas que me cruzo en mi vida que no me conocen de nada y acabamos hablando de esto, pues ya empiezo a pensar mal.

Creo que en un calentón muchos a los que los clásicos en el fondo ni les van ni les vienen van a acabar comprando un coche sin saber la dedicación y el gasto que conlleva, sin tener ni idea de cómo disfrutarlo, y por supuesto pagando más de lo que vale. De momento esto hará que siga subiendo el precio, pero me temo que con el tiempo lo revenderán por lo que les den con tal de quitárselo de encima. Y ya está, burbuja explotada.

Creo que hemos llegado aquí por una suma de circunstancias:

– La caída en la rentabilidad de otras inversiones asequibles al ciudadano medio, como bolsa o vivienda, que ha puesto en primer lugar de rentabilidad a los coches clásicos.

– La nula retribución de los depósitos bancarios. Más de uno piensa que para no ganar nada en un banco invierte en un coche y al menos lo disfruta.

– La popularización de la afición a los coches clásicos. Como decía, ahora mismo en televisión al menos hay al menos cinco “reality shows” (no son otra cosa) sobre compra, restauración y venta de coches. Más uno de desguaces.

– La generación del “baby boom” ha llegado a una edad en la que le apetece comprarse un clásico, o el coche o la moto con los que siempre soñó, y además puede permitírselo (esto es válido sobre todo para otros países, que aquí cada día somos más pobres).

– Y también hay puros motivos económicos: muchos coches de hace veinte o treinta años ya eran suficientemente buenos para lo que aún hoy demandamos si no somos muy exigentes, se pueden comprar baratos, y existe la posibilidad de contratar un seguro de clásicos o de ahorrarse, en algunos municipios, el impuesto de circulación. Entre comprar un “vulgar” utilitario nuevo o un coche original y cantoso por la cuarta parte de precio, algunos optan por lo segundo.

Porsche 944 Turbo - 1 - 500

En mi opinión, si alguien quiere meterse en esto debería:

– Tener en cuenta que lo que se está pidiendo por muchos coches a la venta no es un precio realista. Y cuando la mayoría de los coches de varios modelos concretos llevan a la venta al menos un año, es que sencillamente son demasiado caros. O es que el dueño no quiere realmente vender y ha puesto un anuncio de “si alguien me da un pastón lo vendo, y si no me lo quedo”, o está muy equivocado con el precio. No hay que caer en ser el que pague lo que no vale esperando que suba de precio y se recupere lo que se ha pagado de más. Recordemos lo que pasó con las viviendas, que siempre iban a subir.

– Como en toda inversión: repartir riesgos. En los coches más caros están las mayores revalorizaciones, pero también los mayores riesgos. En mi opinión, es preferible comprar varios modelos asequibles a un gran público (o sea, de fácil venta).

– Saber obtener otros beneficios: mejor comprar un coche que se pueda disfrutar (uso diario, concentraciones, rallyes, tandas, …) antes que gastarse todos los ahorros en otro más caro y no sacarlo por miedo a que se estropee. Esta afición reporta más satisfacciones que las económicas, y hay que aprovecharlo..

– El precio al que se compra hoy es el de hoy, no al que supuestamente costará en el futuro si todo va bien. Lo de “futuro clásico” es eso, futuro. O, para ser exactos, futurible. Si se quiere vender ahora al supuesto precio de dentro de cinco años es muy fácil lo que hay que hacer: guardarlo cinco años y venderlo entonces.

– De vez en cuando aparecen coches interesantes, con un precio por debajo de los mismos que están anunciados desde tiempos inmemoriales, e incluso mejor conservados que éstos. Suelen durar poco. Esos son los que hay que comprar. Con ellos no hay que perder el tiempo aunque estén a quinientos kilómetros. Ya me he arrepentido yo de eso.

– Ojo con el estado del coche. Si es malo, repararlo puede costar más que lo que se ha gastado en comprarlo, además de la frustración y el eterno cabreo por no poder disfrutar de él. Creo mejor huir de coches en muy mal estado salvo que se sepa bien lo que se está haciendo.

– En Internet hay mucha información sobre qué comprobar al comprar un coche y cuáles son los fallos típicos de cada modelo. Hacerse una lista ayuda a no olvidarse de nada importante el día de ir a verlo.

– Hay que tener claro el tiempo que se puede o quiere dedicar a restaurarlo y los conocimientos y medios que se tienen. Seguramente merezca la pena pagar más por un coche que esté en mejor estado frente a tener una chatarra empantanada durante años.

– Ojo también con las estafas, que las hay. Comprobar todo lo que se pueda con calma. Y si el vendedor no está por la labor o le sienta mal, adiós. Cuando alguien se hace el ofendido y se lía a voces diciendo que él no es un estafador porque se quiere comprobar lo que se compra, es que seguramente sí es un estafador.

– El vendedor no hace ningún favor al comprador, ni pone “sus normas” y hay que aguantarse con ellas. Esto es un negocio, y como tal tiene que interesar a ambas partes. Hay muchos otros coches en venta.

– Por eso mismo es mejor no obsesionarse con un modelo concreto. O si no hay forma de sacárselo de la cabeza, al menos intentar tomárselo con calma.

– Paciencia.

– Y a disfrutar lo comprado / invertido. Con burbuja o sin ella, eso no nos lo quitará nadie.

Ret 2 - 500

 

 

Artículos relacionados:

2 comentarios sobre “¿Burbuja de clásicos?”

  1. Muy buena guía, excelentes consejos, por desgracia cada vez veo a más gente que se mete en esto sin tener ni idea, comprando trastos a precio de oro y deshaciendo vehículos que estaban mejor casi sin tocarlos, lo cual no tiene nada malo si no fuera porque esperan obtener un beneficio futuro, o caen en las manos de desaprensivos.
    En mi opinión, cuanto más original este un vehículo, aunque luzca algo menos y tenga leves defectos, más potencial de revalorización tiene.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *