Honda CB1100R

Es una evolución de la en España más conocida CB900 Bol D’Or, y quizá el mejor exponente deportivo de la generación de motos japonesas previa a la revolución de mediados de los ochenta. Una moto producida en series cortas y para ganar carreras. La RC 30 del momento.

Honda CB1100R - 500

Como buena moto de esa generación contaba con un motor tetracilíndrico refrigerado por aire, era grande (1.475 mm entre ejes), pesada (235 kg en seco), y con dos amortiguadores. Y como buena japonesa, era potente (115 CV) y fiable.

Ya incorporaba algunas modernidades, como un sistema anti hundimiento en la horquilla y un carenado integral. Y lujos como llantas de magnesio.

Alabada tanto por su motor, que le permitía alcanzar unos 230 km/h, como por su estabilidad, las críticas venían por su excesivo peso y su poca agilidad en curvas lentas.

Honda tenía como objetivo con ella construir una moto ganar en carreras de motos derivadas de serie, especialmente las seis horas Castrol de Australia. Y lo hizo en 1980 con un joven Wayne Gardner como piloto.

Fue la RC 30 de la época, una moto tope de gama que fue fabricada entre 1980 y 1983 en lo que los japoneses consideraban pequeñas series, totalizando 4.050 unidades.

Honda CB1100R - 2 - 500

En 1984 llegó al mercado la Kawasaki GPZ 900 y la bajó del trono definitivamente.

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