Si tuvieras un sidecar tendrías un récord

La imagen que tenemos en España sobre las competiciones de velocidad en el lago salado de Bonneville está influenciada por la casi nula repercusión que tienen aquí. Tendemos a pensar que los participantes son equipos con muchos medios que persiguen grandes récords, ya que de eso es de lo que llega alguna noticia muy de cuando en cuando. Pero no sólo es eso. Como comentamos en el artículo “velocidad ilimitada ahora”, la mayoría de los asistentes son aficionados, unos con más medios y otros con menos.

Vamos a ver la historia de Wally Kohler, uno de esos aficionados con pocos medios que acude allí. Y que a sus 69 años sigue construyendo sidecars en el garaje de su casa y persiguiendo récords.

Todo un ejemplo.

Wally - 650 - 1 - 500

Su primera participación en Bonneville fue en año 2004 con una Suzuki Katana 750 del ‘97. Y con tal despiste encima que ni siquiera sabía que había un libro de normas al que atenerse para participar.

El récord en su categoría estaba entonces en 317 km/h y él se movía entre los 210 y 225 km/h. No estaba mal para esa moto y para un aficionado primerizo, pero sí para quien tiene dentro el gusanillo de batir un récord.

Rondando por allí alguien le hizo el comentario que marcaría todas sus participaciones desde entonces: “si tuvieras un sidecar tendrías un récord”. Así que vio la luz que le marcaba el camino a seguir y se dedicó a mirar con lupa a los sidecars que había alrededor con la idea de preparar uno para la edición del año 2005.

Como el presupuesto era escaso, escogió el planteamiento más sencillo: adaptar un sidecar a la Suzuki 750 sin modificar nada de la moto.

La oportunidad del año 2005 se perdió por una inesperada lluvia que hizo que se anulara la edición. Así que tocó volver a casa y de paso aprovechar para mejorar el vehículo con vistas al siguiente año, en el que finalmente sí consiguió su primer récord.

Su siguiente paso fue bajar a la categoría de 650 cc, para lo que procedió a cambiar el motor por el de una Kawasaki 636. Con él logró el récord de la categoría: 272 km/h.

Pero como dicen los participantes, el lema es «never satisfied» (“nunca satisfecho”). Ahora quería más. Quería construir un sidecar desde cero y con un motor mucho más potente.

Lo del motor era lo más fácil, una Kawasaki ZX14 daría un motor potente y fiable. El resto del vehículo era otra cosa. Como antes, el primer paso fue mirar qué estaban haciendo otros. Y después modificar la idea a su gusto y con su intuición. El trabajo de Wally era otro, no es ingeniero, ni siquiera mecánico, por lo que la cosa tiene mérito.

El resultado fue un sidecar con 2794 mm de distancia entre ejes, 400 kg de peso, horquilla con un recorrido inferior a 4 cm, sin suspensión trasera, y con frenos sólo en la rueda trasera.

Bonneville - 3 - 500
Su plan era sencillo: llegar a Bonneville, poner primera, y si el aparato iba recto, pasar a la siguiente marcha. Y así sucesivamente. Salió bien: 243 km/h en el primer intento.

Según él lo difícil no es acelerar ni llevarlo a velocidades altas. Lo complicado es pararlo, y para ello va soltando el acelerador muy suavemente. Necesita 2’4 km para ello.

Durante un par de años siguió con el sidecar sin carenado, tal como se ve en la foto, y con él alcanzó los 281 km/h.

El siguiente paso lógico era mejorar la aerodinámica y con ello echar una mano a la fuerza bruta del motor. 54 km/h adicionales fueron la recompensa que vino con el carenado.

Logró el récord de su categoría, aunque lo perdió de nuevo en el año 2013.

2014 fue otro año perdido por la lluvia, y para 2015 se ha mejorado más la aerodinámica y el plan pasa por incorporar un motor de competición para intentar lograr un nuevo récord.

Wally - ZX14 - 2 - 500

¿Alguien sigue creyendo que Bonneville sólo es para profesionales o para ricos? ¿O que la edad obliga a quedarse en casa viendo la televisión?

Desde aquí le deseo buena suerte.

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