Suzuki RG 500

En 1984 Yamaha presentó la RD 500, una moto de calle que seguía el concepto de las motos de 500 cc dos tiempos del mundial. Junto con la RD dicen algunos que soltó una tremenda fantasmada como “Nadie ha construido nunca una máquina de carretera con una base técnica tan próxima a una ganadora de GP actual. Francamente, no esperamos que nadie más lo haga nunca”

De ser cierto, no tardaron mucho en tener que tragarse sus palabras, porque en 1985 Suzuki presentó la RG 500. Y al contrario que la RD, esta sí era una auténtica derivada de las motos de GP.

Suzuki RG 500 y RD 500 - 1

Empecemos por los fríos números: 95 CV de la RG contra 90 CV de la RD no son una gran diferencia. Más números: 155 kg en seco de la RG frente a casi 200 de la RD. O todo lo demás de la Suzuki es un desastre o no hay más que discutir. Vamos a ver si era así.

Analizando el concepto, Yamaha había creado una moto de carretera con unos planteamientos comunes con las de competición, mientras que Suzuki sí se había basado realmente en la del mundial para diseñar la RG de calle.

El motor de la RG era un tetracilíndrico en cuadro derivado del de competición, con las mismas cotas de diámetro y carrera, y con el que incluso podía intercambiar algunas piezas. Conservaba también el cambio extraíble para modificar con facilidad las relaciones de transmisión de cada marcha. Al contrario que la Yamaha, no necesitaba eje de equilibrado.

Contaba con su propia versión de “válvula” de escape, en este caso denominada SAEC, una compuerta que abría o cerraba el paso a una cámara de resonancia, más en la línea del ATAC de Honda, y con un resultado en la práctica similar al YPVS de Yamaha: variar el flujo de gases en el escape en función del régimen de giro del motor, de forma que se mejorara la respuesta a medios regímenes sin sacrificarla en altos.
Chasis y suspensiones no tenían novedades especiales. Con una distancia entre ejes de 1.425 mm era algo más larga que la RD, contaba con unos neumáticos aún más estrechos (110R16 y 120R17), y con el habitual anti hundimiento en la horquilla.

Del terceto de réplicas de 500 cc dos tiempos falta por mencionar la Honda NSR 400. Como tantas veces, Honda siguió su propio camino y diseñó una tricilíndrica de 400 cc adaptada a la legislación japonesa. Tenía fama de ser la más fácil de llevar y con mejor comportamiento del trío, pero sus 72 CV y 165 kg la dejaban fuera de juego en prestaciones puras.

De repente, la RD pasó de ser la salvaje réplica a la opción civilizada, mientras que la RG 500 sí ha quedado como lo más próximo que se ha producido en grandes series a una 500 cc de gran premio.

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