Yamaha RD 500

Estamos en 1984. La última acción del campeonato del mundo de 500 cc del año anterior había sido el famosísimo choque entre Kenny Roberts, con Yamaha, y Freddie Spencer, con Honda. Ambos llevaban planificando esa curva e intentando engañar al contrario sobre sus intenciones y capacidades en ella toda la carrera, pero Freddie Spencer lo hizo mejor. Para él fue el campeonato, y en honor a Roberts, con sus tres campeonatos entre 1979 y 1980 y su entonces revolución en el estilo de pilotaje, la que se apodó en muchos medios como “Roberts Replica”, la RD 500 de calle.

No se quedó muy convencido Kenny Roberts con aquello. Con su carácter, siempre pensó que había perdido porque su moto era inferior. Pero eso ya es otra historia, que no dejaremos de ver por aquí.

Yamaha RD 500 - 2 - 350


Vamos con la RD 500 LC, que fue presentada en 1984 por Yamaha. Era, cara al público y al marketing, una réplica de la de Gran Premio civilizada para poder circular por carretera. En realidad distaba bastante de aquella, lo que no impedía que fuera una buena moto deportiva y el sueño de todos a los que nos gustaban la ligereza y rabia de las motos dos tiempos.

El motor tenía la misma configuración básica que el de competición: cuatro cilindros en V a 50º, refrigerado por agua, y con válvulas YPVS en los escapes para mejorar la potencia en medios. Lograba una potencia de 90 CV, entregados con la rabia habitual en los motores dos tiempos. Quedaban lejos de la potencia de la de carreras, pero para una moto de su peso en su tiempo era una muy buena cifra. Como pasaba en su hermana pequeña, la 350, la rueda delantera se levantaba con facilidad, y también de la misma forma su motor era fácil de preparar. Dada su configuración tenía que contar con un eje de equilibrado para limitar las vibraciones.

El chasis no presentaba novedades significativas, pero contaba con la peculiaridad de que el mono amortiguador iba situado debajo del motor. La horquilla tenía el entonces en boga sistema anti hundimiento para frenadas.

Su velocidad máxima estaba en torno a 225 km/h, buena en su momento. Era bonita, frenaba bien, era ágil y pequeña, con una distancia entre ejes de sólo 1.380mm, sin por eso dejar de ser estable. No obstante, su peso de casi 200 kg en seco, unas suspensiones blandas y unos neumáticos estrechos (120R16 y 130R18), y poco adherentes como eran todos entonces, no permitían redondear el resultado.

Hubo una versión especial para Japón, la RZV 500, que contaba con chasis de aluminio y varios cambios menores para rebajar el peso, aunque su motor era menos potente.

Junto a sus dos rivales, la Suzuki RG 500 y la Honda NSR 400, ambas de 1985, ha pasado a la historia. Entre ellas, la Suzuki era la más ligera y potente, y la mejor en conjunto, mientras que Honda, habiendo limitado su cilindrada para adaptarse a la legislación japonesa, logró hacer la que mejor comportamiento tenía.

Las normativas medioambientales acabaron con ellas. Son irrepetibles, el canto del cisne de las deportivas dos tiempos.

 Yamaha RD 500 - 1 - 500

Un comentario sobre “Yamaha RD 500”

  1. Hola una consulta
    tengo una rd 500 y al estar mas de tres años parada se ha pasado el aceite del carter al cilindro bajo izquierdo , que es la posicion izquierda del caballete ….
    ¿ que debe haber pasado ?
    ya que al intentar ponerla en marcha ( no esta agarrada) y desmontar las bujias al darle patada sale mucho aceite pero solo por el cilindro inferior izquierdo
    saludos

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