Yamaha XT 500 / 600

En diciembre de 1978 comienza la primera edición del París Dakar.

En principio fue una carrera para aficionados, en la que era posible ver todo tipo de vehículos: desde los más adecuados Range Rover o Lada Niva en coches, BMW G/S 80, Guzzi 500 TT o Yamaha XT 500 en motos, hasta un Renault de 1927, Renault 4, Peugeot 504, Honda XL 125 y 250, BMW R65, …

De este primer circo el ganador absoluto fue una Yamaha XT 500 pilotada por Ciril Neveu, que repetiría triunfo al año siguiente.

Yamaha de repente se encontró con un insospechado empujón publicitario para una moto que en 1976 había iniciado lo que ahora conocemos como trail. Ya era un éxito absoluto de ventas antes del Dakar, especialmente en Estados Unidos, mercado para el que fue concebida. En Europa el empujón del Dakar quizá fue el definitivo.

La XT 500 tenía un fiable motor cuatro tiempos monocilíndrico refrigerado por aire, con dos válvulas por cilindro, del que lograba una modesta potencia de 27 CV a 6.000 rpm, que tenían que mover los 138 kg que pesaba la moto en seco.

Yamaha XT 500 - 1 - 500

Aunque la XT 500 se siguió fabricando, realmente la sucedió la XT 600, que comenzó a venderse en 1983.

Yamaha incorporó en ella una culata con cuatro válvulas, mono amortiguador progresivo, basculante de aluminio y freno delantero de disco. La potencia subió hasta 43 CV, y su velocidad punta de 160 km/h la hizo práctica para uso en carretera. Entre ella y ciudad es donde solía pasar su vida, aunque a diferencia de la mayoría de trail modernas, muy pesadas y enfocadas a carretera, era capaz de circular dignamente por caminos si no se buscaba un ritmo muy alto. Para ello contaba con la ayuda de un peso en seco de 145 kg y unos recorridos de suspensión de 255 mm delante y 235 mm atrás.

Yamaha XT 600 - 1 - 350

La versión Tenere, imitando a las motos del Dakar, contaba con un desmedido depósito de 30 litros, y de los dos colores disponibles uno era el azul y negro con el que Yamaha Sonauto Gauloises participaba en dicha carrera.

En 1986 se aumentó la potencia a 46 CV y se incorporó un arranque eléctrico que terminó con las dificultades para arrancar estos grandes monocilíndricos.

Los grandes aventureros alababan su ligereza y sencillez, que cuando menos cosas tenga cualquier vehículo, menos se averiará. ¿Que no tiene refrigeración líquida?, pues mejor, así no hay posibilidad de romper el radiador en una caída. ¿Es de carburación en lugar de inyección?, pues menos averías y más facilidad para repararlo en cualquier rincón perdido del mundo, que allí un caballo más o menos da igual. ¿No tiene bomba de gasolina?, pues lo mismo.

Volvamos al Dakar más aventurero, el de 1979, y tomémosle como ejemplo: 38 participantes escogieron la Yamaha XT 500, uno la BMW G/S 80 y otro una BMW R 65.

Fue una moto sencilla, fiable y efectiva, utilizada en un sinfín de competiciones y largos viajes.

Yamaha XT 600 - 2 - 500

Un comentario sobre “Yamaha XT 500 / 600”

  1. Yo tengo dos xt500 1981 en muy buena condicion originales hasta sus libros de mantenimiento y su llave del swich de encendido quiero hacer un viaje desde canada hasta colombia y de colombia a argentina si alguien viaja con migo escriba a famacanada@hotmail.com

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